Mérida, Yucatán.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) participó en un operativo interinstitucional que logró detectar y frenar la pesca ilegal de caracol rosado del Caribe (Lobatus gigas) dentro del Parque Nacional Arrecife Alacranes, Área Natural Protegida en la zona marítima de Yucatán, la cual funciona como santuario y criadero para esta especie, en veda permanente.
Según un comunicado emitido por la dependencia, en el operativo realizado el 4 de marzo se detectó una embarcación furtiva, a la que se le dio alcance y se logró la detención de tres buzos.
Al inspeccionar la nave, se encontraron artes de pesca prohibidas como trajes para buceo, aletas, snorkel, visores, ganchos y utensilios para perforación, desarmadores y compresora, además de 9 conchas de caracol rosado y 7 piezas de carne de caracol fresco, crudo eviscerado.
El caracol rosado se encuentra bajo veda permanente desde 1988 debido a su condición de sobreexplotación y su bajo ritmo de recuperación, por lo que no hay autorización de parte de la autoridad normativa competente para su aprovechamiento extractivo, destacó la Profepa.
Por ello, el equipo, los ejemplares y las partes de vida silvestre, junto con la embarcación y su motor, quedaron bajo resguardo de la Semar, autoridad que actuó como primer respondiente para su puesta en disposición ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Esta acción se realizó en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la organización sin fines de lucro Sea Shepherd Conservation Society, como parte de las labores permanentes de vigilancia para prevenir la extracción ilegal de especies marinas y proteger los recursos naturales en esta Área Natural Protegida.
El caracol rosado es una especie de gran importancia ecológica para los ecosistemas marinos del Caribe y se encuentra incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Su extracción ilegal representa una amenaza directa para el equilibrio de los arrecifes y las praderas marinas donde habita, finalizó el comunicado de la Profepa.























