Heredero de una familia de doctores, aunque él eligió el mundo de la actuación, Juan Pablo Medina se pone —por fin— la bata blanca y protagoniza el drama médico Doc, que llega este 4 de marzo a Netflix y lo pone en la piel de Andrés Ferrara, un médico que tras sufrir un atentado pierde 12 años de memoria y tiene que reencontrar su camino y redescubrirse a sí mismo en el proceso.
El personaje “no podía llegar en un mejor momento”, afirma el actor quien en cuanto puso sus ojos en el libreto sabía que tenía mucho que aportarle. “Entendía muy bien el momento en el que el personaje arranca este proyecto y fueron cinco meses de mucho trabajo y de entender este personaje desde la empatía, la pérdida y las segundas oportunidades”
Con más de 25 años de carrera frente a las cámaras, Juan Pablo Medina afirma que “los recuerdos son los que nos hacen” y el abordar un personaje que sufre una pérdida que refleja la que él experimentó en la vida real y lo obligó —y, al mismo tiempo, le permitió— reiniciarse y reinventarse, se convirtió en un ejercicio de memoria y de creación que agradece profundamente, pues también fue sanador.
“En mi vida, estoy en un momento donde puedo perfectamente entender por lo que está pasando este personaje, que tiene un accidente, que pierde 12 años de memoria y se va enterando de qué es lo que perdió y en lo que se convirtió; y que trata de entender realmente quién es, a partir de ese momento, porque no tiene recuerdos”, señala.
La historia de Doc está planteada desde la empatía. La empatía por un personaje que se muestra y se ve vulnerable a sí mismo, pero que trabaja todos los días (todos los episodios) en conexión con las vulnerabilidades de los demás, mostrando su propia empatía.
“Creo que es algo que he aprendido en estos años”, afirma Chespi y subraya: “A la buena. Creo que yo tuve una segunda oportunidad de vida muy retadora, pero muy hermosa, y creo que el personaje está pasando por ahí”, puntualiza.
Juan Pablo Medina explica que su personaje en Doc se da cuenta que tiene “una sensibilidad muy hermosa para hablar y para escuchar a los pacientes, algo que había dejado de hacer por cosas que nos vamos a ir enterando”.
Luego de su propia pérdida en 2021 y de recibir una nueva oportunidad de vida, Juan Pablo coincide en que esos cinco meses en el set de Doc, en los que sus emociones y memoria reciente estuvieron a flor de piel, se convirtieron en un ejercicio diario de conciencia que le permitieron reflexionar dónde se encontraba él mismo en estos instantes; porque parecía que el personaje hubiera sido escrito especialmente para él.
“Justo eso hace que esta experiencia también sea terapéutica para mí. Atravesar una vez más por emociones pasadas —con el entendimiento que tengo ahora, lo que me ha ayudado a cambiar en mí— fue muy revelador, muy transformador y muy bonito”, confiesa.
“Yo vengo a una familia de médicos y (la serie) me llega un momento increíble para poder agradecer y celebrarlos, y haber estado en una situación crítica y también siempre estaré agradecido que me hayan salvado la vida. Por donde lo veas, este proyecto para mí es transformador, es sanador”, concluye.























