Senegal está intensificando la represión de la homosexualidad con cada vez más detenciones, discursos de odio y un proyecto de ley para duplicar las penas luego de que el primer ministro de Senegal, Ousmane Sonko, presentó al Parlamento una iniciativa que endurecería la pena de prisión a un mínimo de cinco años, frente al mínimo actual de un año.
A comienzos de febrero, 12 hombres fueron detenidos (incluyendo dos celebridades locales) por “actos contra natura”, un término que designa a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.
Desde entonces, se han reportado nuevas detenciones prácticamente a diario, a partir de denuncias y de la inspección de celulares. Además, los nombres de los arrestados se divulgan públicamente.
A algunos de los detenidos se los acusa de haber transmitido voluntariamente el sida, lo que alimenta debates virulentos contra la homosexualidad.
Estas detenciones son muy mediáticas y el CORED, el órgano de regulación deontológica de los medios en Senegal, tuvo que publicar un comunicado en el que recuerda que se debe respetar la “dignidad humana y la vida privada de los individuos”.
“Gran redada contra homosexuales”, “Los bisexuales, peligros ambulantes”, “La persecución se intensifica”… fueron algunos de los titulares más recientes sobre el tema.
El asunto también ha sido muy comentado en redes sociales, donde proliferan las publicaciones incendiarias y los videos de personas siendo agredidas tras ser acusadas de ser homosexuales.






















