Estados Unidos concentra una importante fuerza naval y aérea en Medio Oriente, en lo que podría ser el preámbulo de una campaña militar sostenida contra Irán.
El presidente estadunidense, Donald Trump, ha amenazado en repetidas ocasiones a Teherán con una acción militar si las conversaciones en curso no desembocan en un acuerdo que sustituya el programa nuclear que el mandatario estadunidense rompió en 2018, durante su primer mandato.
Además de los buques y aviones de guerra desplegados en Medio Oriente, Estados Unidos tiene decenas de miles de soldados estacionados en bases de toda la región, algunas de las cuales podrían ser vulnerables a contrataques iraníes.
Washington tiene actualmente 13 buques de guerra en Medio Oriente: un portaviones —el Abraham Lincoln—, nueve destructores y tres buques de combate litoral. Según un funcionario estadunidense, más vendrían en camino.
Después de que Trump ordenó su despliegue a inicios de febrero, el Gerald R. Ford —el portaviones más grande del mundo— se encuentra actualmente en el océano Atlántico con dirección a Medio Oriente. Va acompañado por tres destructores.
Es poco común que haya dos portaviones estadunidenses en Medio Oriente, con capacidad para transportar decenas de aviones de combate y tripulaciones de miles de marineros.
Estados Unidos ya tuvo dos de estos enormes buques de guerra en la región durante junio del año pasado, cuando atacó tres sitios nucleares iraníes durante la campaña de 12 días de bombardeos de Israel sobre Irán.























