El Barcelona no se pudo reponer de un garrafal error del arquero Joan García en el inicio del encuentro y un desafortunado primer tiempo al caer el jueves 4-0 ante el Atlético de Madrid, con el mexicano Obed Vargas en el banquillo, en el partido de ida de su semifinal de la Copa del Rey.
Los azulgranas le obsequiaron al Atlético un inesperado regalo cuando García dejó que el balón se le escurriera por debajo del pie tras un pase retrasado del defensor Eric García en el séptimo minuto del duelo en el Estadio Metropolitano. Y el conjunto dirigido por Diego Simeone no lo perdonó, marchándose al descanso con una ventaja de cuatro goles
Antoine Griezmann amplió la ventaja del Atlético a los 14, Lookman añadió el tercero en el 33 con asistencia de Julián Álvarez y luego el delantero argentino anotó el cuarto en el tiempo añadido del primer tiempo.
Tras la reanudación, el cuadro barcelonista despertó y llegó la polémica. Cubarsí empujó un balón al fondo de la red después de un rechace que tocó Lewandowski. Al final, el colegiado señaló posición antirreglamentaria del atacante polaco.
El Barça no bajó los brazos, pero Lamine Yamal apenas tenía incidencia en el juego y Hansi Flick dio entrada al uruguayo Ronald Araujo y al portugués Joao Cancelo por Cubarsí y Alejandro Balde.
Fue una noche de pesadilla para el Barça, que recuerda la fragilidad de un equipo que deberá obrar un milagro si quiere conservar sus opciones de revalidar el triplete nacional (Liga, Copa del Rey, Supercopa de España) logrado la pasada temporada.
La victoria deja al Atlético cerca de volver a una final de la Copa del Rey por primera vez desde que ganó la competición en la temporada 2012-13, consiguiendo su décimo título. Los partidos de vuelta se jugarán en marzo.























