La llegada de Shakira a El Salvador con su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” ha transformado por completo el Estadio Jorge “Mágico” González, donde se ha levantado una de las infraestructuras más impactantes jamás vistas en un concierto latinoamericano. La estructura, que abarca el campo y parte de las gradas, se erige como un símbolo del alto nivel técnico y logístico detrás del regreso de la artista al país.
El montaje del escenario requirió el traslado de equipos en 52 camiones y tres aviones jumbo, lo que refleja la magnitud del operativo. Los preparativos, que involucran a más de 400 técnicos locales y extranjeros, han implicado jornadas intensas para dejar listo cada componente antes del primer show, programado para el 12 de febrero. De acuerdo con Infobae, la producción incluye sistemas de luces automatizadas, sonido envolvente de última generación y pantallas LED gigantes que cubren varios ángulos del estadio.
En el centro del dispositivo escénico destaca una pasarela interactiva, diseñada para acercar a Shakira al público y recorrer distintas zonas del estadio. Esta plataforma móvil permite que la artista pueda moverse entre los asistentes, generando una experiencia cercana y dinámica. El uso de tecnología visual avanzada, como proyecciones en ultra alta definición y efectos lumínicos sincronizados con la música, busca crear un ambiente inmersivo en cada interpretación.
Junto al escenario principal, la organización ha dispuesto áreas de experiencia para los asistentes, como stands de fotografías temáticas inspirados en la estética visual de la gira.
La logística contempla también plataformas móviles para cambios rápidos de escenografía, puntos de hidratación estratégicos, servicios médicos y accesos habilitados para personas con movilidad reducida.
La seguridad representa uno de los desafíos más importantes de la producción. Las autoridades salvadoreñas han coordinado un operativo especial en torno al estadio y sus inmediaciones, previendo la llegada de miles de fanáticos de toda Centroamérica. El plan de seguridad combina vigilancia privada, presencia policial y sistemas de monitoreo en tiempo real, con la finalidad de garantizar la integridad de los asistentes y del equipo técnico.
Las expectativas del público giran en torno al despliegue artístico de Shakira, quien presentará un repertorio que combina éxitos clásicos y materiales recientes. Los seguidores anticipan una puesta en escena que fusiona tecnología, coreografía y participación directa de la artista, apoyada en un equipo multidisciplinario de bailarines y músicos. “Es el mayor espectáculo musical en la historia reciente de El Salvador”, recogió Infobae en testimonios de organizadores y fanáticos.



















