Acapulco, Guerrero.- Una sorpresiva y pertinaz lluvia de aproximadamente cuatro horas, registrada la mañana de este domingo en Acapulco, provocó el arrastre de basura orgánica e inorgánica a playas del puerto, así como aguas negras que descendieron a través de canales pluviales, además de generar encharcamientos y deslave de tierra en calles principales.
Las playas más afectadas por la tormenta fueron Icacos, además de Hornos y Papagayo, donde una larga hilera de hojas secas, envases de plástico y material desechable en general, como chanclas, tapaderas, corcho, se observaron sobre la franja de arena, si bien no tan abundante como al inicio de la temporada de lluvias, normalmente a finales de mayo o principios de junio, sí para llamar la atención de los bañistas.
Una brigada especial del Fondo Nacional de Fomento al Turismo implementó un operativo exprés de recolección de residuos en las playas del puerto.
No obstante, la presencia de un gusano blanco entre los montones de basura en la playa Papagayo provocó preocupación entre un grupo de bañistas procedentes del estado de Morelos.
“Nos dijeron que se llama piojo de mar, pero queremos saber si no es peligroso, si no se nos puede meter por los oídos o se pega al cuerpo”, mencionó una madre de familia.Un prestador de servicios subrayó que los gusanos fueron arrojados al mar con la basura que arrastró la lluvia, al insistir que “las playas son limpias”.
Sobre la arena, decenas de estas larvas de unos tres centímetros de largo, color blanco, escurridizas, se movían en la orilla del mar, entre la basura, entre las olas, oscuras algunas de ellas por los deshechos orgánicos que arrojó la tormenta.
Sin embargo, ello no impidió que turistas llenaran las principales playas de Acapulco una vez que el cielo nublado cedió al sol despejado sobre la bahía.
Acapulco promedió este domingo 95.2 por ciento de ocupación hotelera.
El titular de Promotora de Playas del gobierno estatal, Alfredo Lacunza de la Cruz, y personal de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco, realizaron un recorrido de supervisión ante las alertas de escurrimientos hacia la bahía de Acapulco durante la lluvia.
Lacunza de la Cruz señaló que el fluido de coloración oscura es agua pluvial estancada, la cual es arrastrada por las lluvias al mar, removiendo polvo, lodo e impurezas.
Manifestó que “toda la parte de la periferia y del anfiteatro, la parte alta, los cerros, las calles, pues se lavan realmente”.
Agregó que “eso ha ocasionado que en los canales pluviales que tenemos aquí en Acapulco, Aguas Blancas, río del Camarón, plaza Quebec, y allá en la Diana también, pues tengan escurrimientos de lodo, de polvo, de arena, de todo lo que ha bajado de la parte alta, esto no es ningún tipo de contaminación, no hay ningún tipo de problemática de vertimientos de agua contaminada a la bahía del puerto de Acapulco”.


















