Esta tarde a las 18:00, los reyes de España acudirán al Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva para presidir una misa en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que sucedió el 18 de enero. Sin embargo, y tal y como hizo ayer, la reina Letizia ha acudido a primera hora de la mañana a una reunión de trabajo en Madrid, concretamente, con la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) en su sede que posee en la calle Doctor Castelo, en el barrio de Salamanca.
Para este nuevo compromiso de trabajo, la Reina ha seguido apostando por colores sobrios, comedidos y respetuosos el luto que le acompañó desde el fallecimiento de Irene de Grecia y el accidente de tren en Córdoba. En esta ocasión, juega a combinar tonalidades neutras, el negro y varias gamas de grises. El resultado es un look moderado, mesurado y prudente con el que sigue mostrando respeto ante estos sucesos tan dolorosos.
En concreto, la reina Letizia ha querido lucir una chaqueta negra con modernos bolsillos de solapa muy fina y corte ligeramente entallado. La ha acompañado de un top gris marengo con cuello vuelto, perfecto para los 9 grados centígrados que registraba de temperatura Madrid en ese momento (es un estreno en cashmere de Falconeri -198 euros-). Creando contraste, lleva también un pantalón ancho en gris perla que ciñe a su figura con un cinturón fino de piel. Como calzado, al igual que ayer, luce sus mocasines (loafers) de Massimo Dutti en piel negra y con tacón bloque. Este calzado, muy cómodo e ideal para días de lluvia, lo lució por primera vez el 6 de febrero de 2024 en el Día de Internet Segura. Como joyas, vuelve a ser muy discreta, y lleva su anillo de Coreterno y sus pendientes pequeños de brillantes.


















