El avance del sarampión en México ha encendido las alertas del sector salud debido al incremento sostenido de contagios y fallecimientos asociados a esta enfermedad viral altamente transmisible. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud, hasta el 19 de enero de 2026 se han confirmado 7 mil 168 casos de sarampión en el país, así como 24 defunciones relacionadas con este padecimiento.
La información forma parte del Informe Diario del Brote de Sarampión, elaborado por la Dirección General de Epidemiología, el cual da seguimiento puntual a la evolución del brote que comenzó a finales de 2025 y que continúa expandiéndose en diversas entidades del país.
Según las autoridades sanitarias, el brote tuvo su origen en 2025, cuando los primeros casos fueron detectados en el estado de Chihuahua. En ese momento, se identificó que una proporción considerable de las personas contagiadas no contaba con un esquema de vacunación completo o nunca había recibido la vacuna contra el sarampión.
Esta situación facilitó la propagación del virus, el cual se transmite por vía aérea y puede permanecer activo en el ambiente durante varias horas, lo que incrementa el riesgo de contagio en espacios cerrados y concurridos.
Ante el incremento acelerado de casos, la Secretaría de Salud advirtió que el sarampión es considerado uno de los virus más contagiosos que existen, incluso con una capacidad de transmisión superior a la del Covid-19. Por ello, el Gobierno de México anunció el reforzamiento de la vacunación en puntos estratégicos con alta afluencia y movilidad de personas.
Entre los espacios priorizados se encuentran aeropuertos, terminales de autobuses, estaciones de transporte y otros lugares de tránsito constante, con el objetivo de reducir la propagación comunitaria del virus.
De acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), las personas nacidas antes de 1957 no requieren vacunarse, ya que probablemente adquirieron inmunidad natural al haber padecido la enfermedad o fueron inmunizadas en campañas anteriores.
No obstante, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) señalaron que algunos adultos, especialmente aquellos en entornos de alto riesgo, podrían necesitar una segunda dosis, ya que pueden transmitir el virus incluso sin presentar síntomas.
Las autoridades sanitarias indicaron que los adultos de 20 a 39 años deben iniciar o completar su esquema de vacunación, particularmente si no recuerdan haber sido vacunados o no cuentan con comprobantes.


















