Ciudad de México. Con el voto de Morena y sus aliados, el Senado aprobó sin cambios la Ley de Ingresos de la Federación y la Ley Federal de Derechos, y las turnó al Ejecutivo federal para su promulgación.
Sin embargo, la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) fue modificada para dejar fuera a la industria automotriz terminal y a las gasolineras de un mecanismo de control de deducciones autorizadas y pérdidas fiscales, que tiene como límite 50 millones de pesos, al considerar que se trata de actividades que, por su naturaleza e importancia, requieren un tratamiento diferenciado.
Debido a esa modificación al artículo 78-E de la Ley del ISR, propuesta por el coordinador de Morena, Ignacio Mier, y el presidente de la Comisión de Economía, Emmanuel Reyes Carmona, la minuta fue devuelta a la Cámara de Diputados.
Buscan proteger sectores estratégicos
Al presentar la reserva ante el pleno, el senador Reyes Carmona expuso que, si bien la intención del artículo 78 de la Ley del ISR es combatir con firmeza la evasión y las prácticas abusivas, en su inciso E reconoce que no todos los sectores se encuentran en la misma situación económica o fiscal y, por ello, establece excepciones objetivas.
Entre estas se había dejado fuera a las empresas de la industria automotriz terminal que operan bajo autorización de depósito fiscal para ensamble y fabricación de vehículos, pese a que desde el gobierno federal se ha reconocido la necesidad de preservar capacidades productivas y empleos, fortalecer la competitividad de México como destino de inversión y favorecer la relocalización de líneas de producción hacia el país.
“Hablar de la industria automotriz es hablar de una de las columnas de la economía nacional”. Representa 4 por ciento del PIB, ya que México es uno de los principales productores de vehículos del mundo y esta industria es una de nuestras mayores fuentes de divisas “.
No sería consistente, agregó el senador Reyes Carmona, impulsar esas capacidades productivas y, por otra parte, sujetarlas a una regla general que no toma en cuenta las características particulares de su operación, además de que están sujetas a las disposiciones de la Ley Aduanera.
Igualmente, explicó que en el artículo 78 se incorpora una fracción novena para exentar también a las empresas que distribuyen combustible o comercializan gasolina y diésel del límite de 50 millones de pesos en deducciones.
Se trata, dijo, de “un sector altamente regulado, sujeto a permisos, controles volumétricos, obligaciones de información y supervisión permanente. Además, su estructura económica supone costos de adquisición elevados respecto de sus ingresos. Por ello, una proporción alta de deducciones no necesariamente refleja evasión o abuso, sino que puede responder al funcionamiento”.
Hablamos, insistió, de más de 13 mil estaciones de servicio en todo el país, muchas de ellas pequeñas y medianas empresas familiares.
El senador Reyes Carmona precisó que no se trata de eliminar obligaciones fiscales ni de crear una excepción del ISR. “Busca que el mecanismo antiabuso opere donde realmente existe el riesgo que pretende corregir, sin generar distorsiones sobre sectores estratégicos y altamente regulado”.
El legislador reconoció que la reforma pretende impedir que determinados contribuyentes utilicen deducciones autorizadas y pérdidas fiscales para disminuir artificialmente su base gravable, pero advirtió que aplicar las mismas restricciones a todas las actividades económicas podría generar consecuencias negativas para la competitividad.






