El Guadalajara roba miradas en el futbol mexicano. Mientras otros equipos se apagan y deben esperar para volver a encenderse, el conjunto rojiblanco muestra una continuidad que le permite adueñarse no sólo de los partidos, sino también de la clasificación en la Liga Mx. La goleada por 3-0 ante Pumas, en un Estadio Akron al máximo de su capacidad -con más de 46 mil 300 espectadores, llevó al cuadro dirigido por Gabriel Milito a la cima del certamen con su cuarta victoria en los cinco encuentros recientes.
Un doblete de Santiago Sandoval (3 y 56) y el tanto de Bryan González (67), que sentenció anticipadamente otra derrota de los universitarios —la cuarta en ocho jornadas—, ratificaron el ascenso del Rebaño en el torneo, impulsado por un funcionamiento en el que el desempeño grupal supera cualquier ego o interés personal.
Los de la UNAM, todavía sin César Huerta en el terreno de juego por molestias musculares, carecieron de capacidad de respuesta. Lo más cerca que estuvieron de descontar fue un remate del brasileño Juninho que, tras la revisión del VAR, el silbante Maximiliano Quintero anuló por fuera de lugar. A partir de entonces, ningún avance de sus atacantes logró inquietar al guardameta Raúl Rangel.
Sandoval abrió el marcador a los tres minutos con un cabezazo que coronó una secuencia de 15 pases del Rebaño, de derecha a izquierda, sin que la defensa universitaria pudiera frenar la circulación. El seleccionado nacional Sub-20, campeón el mes pasado en el Premundial de la categoría, encarna el perfil del jugador que distingue a estas Chivas: un elemento práctico que resuelve con instinto y eficacia.
En el inicio del complemento, el propio Sandoval se aproximó a la media luna, tejió una pared con Roberto Alvarado y sacó un zurdazo de primera intención directo al ángulo del arquero Keylor Navas, superando a una zaga inoperante e imprecisa (56). El tercer y definitivo tanto rojiblanco llegó al 67, cuando un pase de Efraín Álvarez desde la izquierda dejó a Bryan González en posición de fusilar a Navas con un potente disparo pegado al poste.






