Los Halcones Marinos de Seattle remaron contra corriente para salir victoriosos en su primer partido después de conquistar la NFL. Los vigentes campeones se impusieron 13-10 ante los Patriotas de Nueva Inglaterra, que se disputó en el Lumen Field, el primer encuentro entre ambos desde el Supertazón 60, que abrió el telón de una nueva campaña.
En su primera serie ofensiva, los Halcones Marinos perdieron por una presunta lesión en la cadera a su mariscal de campo titular, Sam Darnold, quien salió cojeando luego de ser capturado por el defensivo Dre’Mont Jones. En su relevo entró Drew Lock, el pasador que durante toda su carrera se había caracterizado por ser inconsistente y poco confiable en situaciones adversas, pero que este miércoles demostró puede ser garantía al ingresar desde el banquillo.
En el primer cuarto, ambas defensivas se mostraron agresivas y fueron protagonistas al no permitir situaciones de peligro en zona de anotación. Por tal motivo, tanto Patriotas como Halcones Marinos, priorizaron mover el ovoide con sus corredores.
Fue hasta el segundo periodo, cuando Drake Maye, el mariscal de 24 años de Nueva Inglaterra, lideró una serie ofensiva por todo el emparrillado, que culminó con un pase de anotación con el ala cerrada novata, Eli Raridon. Seattle tuvo el ovoide con menos de dos minutos en el reloj, pero su pasador fue incapaz de generar situaciones de peligro.
Maye, la principal estrella de los Patriotas, carga con la responsabilidad de regresar al equipo a los sitios que el legendario Tom Brady los llevó por más de dos décadas: jugar playoffs y levantar títulos. Hasta el momento ha cumplido parcialmente con las expectativas, pues aún no ha podido sacar a su equipo adelante en situaciones adversas contra rivales de élite.
En la segunda mitad, con unos Halcones Marinos sin encontrar rumbo en el ataque, Maye fue interceptado en dos ocasiones y metió a sus rivales en el partido. En su primera pérdida de balón, Lock encontró por primera vez ritmo en la ofensiva de Seattle y conectó un pase de anotación con su receptor Jaxon Smith-Njigba para igualar la pizarra, mientras la segunda intercepción terminó en un gol de campo de Jason Myers para decretar el marcador final.
Con menos de cuatro minutos en el reloj , Maye tuvo la oportunidad de recuperar la ventaja pero no fue capaz de tomar las decisiones correctas ante la incesante presión de la defensiva de Seattle, la misma que le provocó perder hace unos meses el Supertazón y que ahora le propinó otra dolorosa derrota.
Cuando los Patriotas se encontraban en zona roja con menos de 20 segundos, en busca de ganar el juego o empatarlo con un gol de campo, Maye lanzó un pase con poca ventaja para su receptor y fue interceptado por tercera vez en la noche, lo que decretó el triunfo de los Halcones Marinos.
La actividad de la NFL continuará este jueves con el duelo entre Carneros de Los Ángeles y 49ers de San Francisco, que se disputará por primera vez en Melbourne, Australia, como parte del proceso de internacionalización de la liga.






