Prohíben a turistas sentarse bajo los árboles para protegerse del sol, en Chichén Itzá.
En pleno verano y con las temperaturas tan altas en Yucatán, una trabajadora corrió a un grupo de turistas extranjeros que se cubrían del sol bajo un árbol, en el estacionamiento de una de las zonas arqueológicas más populares de México.
Alegando que era “por su seguridad”, la mujer les pidió moverse hacia un área sin protección.
Un taxista enfrentó a la empleada de las ruinas, respondiendo que no era necesario moverlos ya que en ese momento no corrían peligro y solo se estaban resguardando del calor.
También retó a la fémina a llamar a la policía para retirarlo, con el argumento de que no es delito sentarse en un lugar público bajo un árbol.
Horas después personal de Chichén Itzá explicó que hace unos días durante una tormenta un rayo cayó rompiendo las ramas de unos árboles cercanos, las cuales lesionaron a un visitante, por lo que tomaron la decisión de ya no permitir que los turistas se sienten debajo de ellos.






