La ocupación hotelera en este verano está en niveles de 55% a 70%, hace 15 años en temporada alta alcanzaba hasta 90 por ciento.
Una pequeña embarcación se mueve entre la espesa y fétida alfombra de sargazo. Una especie de trilladora marina recoge el alga que invade el Caribe mexicano, alguna vez de cristalinas aguas turquesa.
Barcos sargaceros, barreras, limpieza manual de playas. Los esfuerzos no paran en el mayor polo de turismo internacional del país, golpeado por esta invasión aunque el gobierno dice que el impacto es menor.






