El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial determinó que no tiene competencia para juzgar al Estado mexicano en la demanda interpuesta por fondos de inversión estadounidenses, desestimando el caso. La controversia surgió a raíz de un adeudo de más de 550 millones de dólares de TV Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, tras dejar de pagar en 2021 los bonos emitidos bajo legislación neoyorquina. Ante esto, tenedores como Cyrus Capital Partners y Contrarian Capital Management buscaron cobrar la deuda, pero la televisora obtuvo una medida cautelar en un juzgado de la Ciudad de México que frenó las acciones de cobro en el extranjero.
Como respuesta a la resolución judicial local, los fondos de inversión iniciaron un arbitraje internacional reclamando 220 millones de dólares al gobierno de México bajo las normas del T-MEC y el TLCAN. Argumentaron una “denegación de justicia” y el uso indebido del sistema judicial mexicano para proteger a Salinas Pliego. Sin embargo, la Secretaría de Economía interpuso una objeción de jurisdicción, sosteniendo que los demandantes carecían de legitimación para denunciar al Estado, ya que se trataba estrictamente de un conflicto financiero entre entes privados.
El tribunal arbitral dio la razón a la postura mexicana y desestimó el proceso, ratificando la postura del gobierno federal de que las obligaciones financieras de la empresa no son imputables al Estado. A pesar de este fallo favorable para el país en el ámbito del arbitraje internacional, el conflicto legal sigue activo en las cortes de Nueva York, donde un juez federal ordenó a TV Azteca someterse a la jurisdicción estadounidense para responder por el impago a sus acreedores.






