Ante la creciente modificación de banquetas y la colocación de plantas de ornato que impiden el libre tránsito, la Dirección de Desarrollo Urbano del municipio ha iniciado un proceso de regulación más estricto para recuperar estos espacios públicos que hoy se encuentran invadidos por obstáculos, rampas improvisadas y objetos particulares que dificultan el tránsito, especialmente para personas con discapacidad.
El director de Desarrollo Urbano, Diego Lope Mena, reconoció que gran parte de las calles presentan condiciones que impiden la libre circulación, con plantas, estructuras y rampas construidas sin autorización que han convertido las banquetas en terrenos privados, generando riesgos tanto para peatones como para quienes dependen de sillas de ruedas o aparatos de apoyo.
Para enfrentar estas situaciones, comentó que la dependencia ha instruido a sus inspectores para notificar a quienes ocupen indebidamente estos espacios y, en caso de reincidencia, proceder al retiro forzoso con apoyo de vehículos oficiales.
Y es que el problema no se limita a macetas o adornos, toda vez que existen rampas y accesos construidos de manera irregular que terminan por invadir la vía pública, incluso reduciendo carriles de circulación, mientras que, en algunos casos, las superficies pulidas han provocado accidentes por resbalones, lo que ha llevado a la dependencia a ofrecer asesoría técnica para que las modificaciones se realicen bajo anuencia oficial y con criterios de seguridad.
Lope Mena subrayó que las banquetas son áreas públicas y no pueden convertirse en extensiones de propiedades privadas, y la intención es que los ciudadanos comprendan que cualquier adecuación debe respetar la normatividad y ser conciliada con los vecinos.






