La Policía descartó por ahora las especulaciones de que las explosiones fueran un ataque terrorista, indicando que la investigación continúa.
Testigos relataron a las cadenas de televisión locales que escucharon al menos dos fuertes explosiones alrededor del mediodía, tanto dentro como fuera de la mezquita, justo cuando comenzaba el sermón en la mezquita de la SMA 72, una escuela secundaria estatal ubicada dentro de un complejo naval en el barrio Kelapa Gading, al norte de Jakarta.
Estudiantes y otras personas salieron corriendo presas del pánico mientras una densa humareda gris llenaba la mezquita.
“Según la información que manejo, el sospechoso está siendo operado”, declaró el vicepresidente de la Cámara de Representantes, Sufmi Dasco Ahmad, a la prensa tras visitar a los estudiantes víctimas en un hospital. “El sospechoso es un estudiante de 17 años”, añadió sin dar más detalles.
El jefe de la Policía Nacional, Listyo Sigit, confirmó en una conferencia de prensa en el palacio presidencial de Jakarta que el sospechoso era uno de los dos estudiantes que estaban siendo operados debido a las graves heridas sufridas en las explosiones.
“Hemos identificado al presunto autor”, declaró Sigit tras asistir a un evento con el presidente Prabowo Subianto en el palacio. “Nuestro personal está llevando a cabo una investigación exhaustiva para determinar la identidad del sospechoso y el entorno en el que reside, incluyendo su domicilio y otros lugares”.
Sigit añadió que los investigadores policiales continúan recabando información para determinar el móvil, incluyendo cómo el sospechoso logró ensamblar una ametralladora de juguete con inscripciones como “14 palabras. Por Agartha” y “Brenton Tarrant: Bienvenido al infierno”.
“14 palabras” suele ser una referencia a un eslogan supremacista blanco, mientras que Brenton Tarrant fue el autor del tiroteo masivo de 2019 en una mezquita y centro islámico en Christchurch, Nueva Zelandia, que dejó 51 muertos y decenas de heridos.
“Descubrimos que el arma era una pistola de juguete con marcas específicas, la cual estamos investigando para comprender el móvil, incluyendo cómo la ensambló y llevó a cabo el ataque”, dijo Sigit, añadiendo que el sospechoso, un adolescente, era estudiante de la escuela.
La mayoría de las víctimas sufrieron heridas por fragmentos de vidrio y quemaduras. La causa de las explosiones aún se desconoce, pero provinieron de cerca del altavoz de la mezquita, según el jefe de la Policía de Jakarta, Asep Edi Suheri, quien indicó que los heridos fueron trasladados de urgencia a hospitales cercanos y que 20 estudiantes permanecen hospitalizados por quemaduras, tres de ellos con lesiones graves.
“La Policía continúa investigando la escena para determinar la causa”, declaró, e instó a no especular sobre la posibilidad de que se tratara de un ataque antes de que concluya la investigación policial.
Videos que circulan en redes sociales muestran a decenas de estudiantes con uniforme escolar corriendo presas del pánico por la cancha de baloncesto de la escuela; algunos se cubrían los oídos con las manos, aparentemente para protegerse de las fuertes explosiones.
Algunos de los heridos fueron trasladados en camillas a vehículos que los esperaban.


















