La destreza futbolística de Kylian Mbappé, considerado como uno de los máximos referentes de su generación, junto con Ousmane Dembelé, ganador del Balón de oro y el premio The Best, se encargaron de darle a Francia en apenas seis minutos el pase a las semifinales del Mundial 2026 al eliminar por 2-0 a la muralla de Marruecos, una de las potencias nacientes y futuro anfitrión del torneo en 2030.
Les Bleus, quienes pelean por un tercer título, disputarán el boleto a la final ante el ganador del encuentro entre España y Bélgica, que se disputará el viernes en Los Ángeles.
Sin importar el perdedor, el duelo marcaría la despedida de uno de los contendientes al título. Francia se ha convertido en una potencia desde hace más de una década al formar una multicultural selección tras aprovechar las habilidades físicas de los hijos de migrantes africanos. No ha habido fallas en ese proceso, como reflejo son el título de Rusia 2018 y el subcampeonato en Qatar 2022.
Marruecos transformó una diáspora de sus habitantes en una estrategia para formar una selección de élite. Al menos 18 de sus integrantes son elementos que nacieron y se forjaron en las canchas de Europa -seis de ellos en Francia-.
Bajo esa táctica sorprendieron hace cuatro años como una potencia emergente al culminar en el cuarto lugar, un logro histórico para el país. Sin embargo, en su sexta Copa del Mundo, se despidieron de manera prematura ante un rival que se vislumbra para ser al menos finalista.
Fue una ardua batalla en el estadio de Boston entre el potencial ofensivo de Francia y el bloque defensivo marroquí. Con la velocidad de Kylian Mbappé, la lectura de juego de Ousmane Dembelé, el ataque aguerrido de Desire Doué y la precisión Michael Olise, Les Bleus agobiaron a los africanos que debieron respaldarse en la zaga liderada por Achraf Hakimi y el arquero Yassine Bounou.
Si bien se esperaba un protagonismo por parte del cuerpo arbitral -integrado por completo por argentinos y comandado por Facundo Tello-, sus intervenciones apenas fueron contadas. El momento más trascendental de su actuación fue cuando marcaron de manera rigorista un penal para Francia tras una falta de Noussair Mazroui sobre Mbappé.
El penal fue un regalo que no pudo convertir en gol Mbappé al mandar un tiro que fue atajado por Yassine Bounou a los 24 minutos. El episodio quedó enmarcado por la intervención del silbante en dos ocasiones antes de que el ariete disparara desde los doce pasos en medio de rechiflas de la afición rival.
Pero la falla no trastocó en lo absoluto en el ataque de los franceses y serían sus estrellas quienes se encargarían de resolver el juego.
Con la agilidad que lo caracteriza, Mbappé (60) rompió a la defensa marroquí y apenas había superado el borde del área disparó con potencia frente al propio zaguero Issa Diop para sacudir las redes. Su actuación quedaría sellada con una ovación cuando salió de la cancha a los 76 minutos.
El juego se definió casi enseguida. Esta vez, sería el creativo de Dembelé (66) quien puso el segundo tanto al recibir un pase de Mbappé, y disparar desde la media luna para darle a Francia el pase que aviva el anhelo de una tercera Copa del Mundo para su equipo.








