Chilpancingo, Guerrero.- Elementos del Ejército Mexicano, así como agentes de la Policía Estatal, arribaron este jueves al poblado El Pescado en la sierra de Coyuca de Catalán para atender las denuncias de los habitantes sobre ataques con drones por parte de presuntos integrantes de la Familia Michoacana (FM).
En entrevista telefónica, Javier Hernández Peñaloza, comisario de los Bienes Comunales del Ejido Guajes de Ayala, dijo que hoy alrededor de las 7 de la mañana llegaron las fuerzas de seguridad y emprendieron recorridos en las localidades donde se suscitaron las agresiones.
Hernández Peñaloza manifestó que existen personas heridas y consideró que la situación es bastante crítica: “Prácticamente desde ayer iniciaron los enfrentamientos y lo peor fue que bombardearon las localidades, las casas habitación, con familias dentro”.
Afortunadamente no hay víctimas que lamentar, pero la situación sigue siendo crítica: “Y sobre todo porque no hay comida, no tenemos forma de ir a comprar los alimentos”, señaló.
Recordó que los ataques cesaron alrededor de las 20 horas de ayer, y dijo que probablemente se lanzaron alrededor de 100 artefactos explosivos a través de drones contra distintas comunidades serranas.
A pesar del cese de los ataques: “Varios drones continúan sobrevolando las comunidades; lo importante es que las familias no se han desplazado del Ejido, pero enfrentan dificultades para conseguir alimentos, debido a que no pueden salir de las comunidades por el riesgo de nuevos ataques, y varias familias continúan refugiadas en una clínica municipal y escuelas, donde el concreto puede resistir un poco a las balas”.
“Aquí seguimos, la resistencia y la lucha es por el territorio, por no dejarlo a esta bola de bandidos. No somos delincuentes, pero el gobierno nos ha orillado a tomar las armas para defendernos porque ellos no lo hacen; sentimos impotencia porque estamos solos prácticamente”, recalcó el comisario.
Destacó que los ciudadanos de El Pescado, Hacienda de Dolores, entre otros pueblos, continúan resistiendo en sus lugares de origen. “Por eso no nos vamos a desplazar nunca más”.








