Un turista que llegó a Belice para disfrutar del mar se llevó una tremenda sorpresa al encontrar una enorme barrera de sargazo cubriendo la costa, al grado de hacer prácticamente imposible meterse a nadar.
La imagen impacta porque muestra cómo una playa paradisíaca puede transformarse por completo cuando esta macroalga llega en grandes cantidades. No es solo un mal olor o una mala vista: es un problema ambiental, turístico y social que recuerda la importancia de anticipar, atender y cuidar nuestras costas antes de que el paraíso quede sepultado.








