La intensa lluvia no movió de sus lugares en la avenida Juárez a los cientos de aficionados que se concentran en torno a las pantallas gigantes.
Gritos y saltos de emoción de las familias y grupos de amigos al segundo gol.
Las camisetas verdes, blancas y negras que vistieron en apoyo a la selección quedaron cubiertas por los impermeables de colores y paraguas.
Al momento del segundo gol, las espumas, las matracas y trompetas se hicieron sonar.








