El Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Honorable Congreso del Estado (Sutahce) encendió las alarmas ante la severa reducción de ingresos que enfrentará el Poder Legislativo en 2027. Este ajuste, derivado de la reforma electoral conocida como Plan B, afectará directamente las proyecciones financieras de la institución.
La organización estima que el nuevo tope legal limitará de forma drástica las negociaciones para obtener incrementos en los salarios trabajadores Congreso y mejoras en sus prestaciones básicas.
La secretaria general del Sutahce Quintana Roo, Mercedes Rodríguez Ocejo, precisó que aunque las conquistas laborales actuales se encuentran blindadas dentro de las condiciones generales de trabajo, impera una profunda incertidumbre sobre el margen de maniobra financiera que tendrá el Legislativo.
La crisis surge a raíz de que la reforma federal impuso un tope equivalente al 0.7 por ciento del presupuesto global del estado para el gasto operativo de los congresos locales. Esta fórmula matemática obligará al Congreso de Quintana Roo presupuesto a encogerse de forma drástica: pasará de los 536 millones de pesos ejercidos durante 2026 a una bolsa estimada de apenas 380 millones de pesos para el ejercicio fiscal 2027, lo que representa un tijeretazo histórico superior a los 150 millones de pesos.
La dirigente recordó que el personal del Poder Legislativo arrastra un rezago importante, pues no han recibido un aumento generalizado directo al salario base desde hace aproximadamente seis o siete años. Ante este freno fiscal, las negociaciones previas se habían enfocado en robustecer prestaciones colaterales como los vales de despensa y los apoyos económicos de fin de año, debido a que generan un menor impacto impositivo para las finanzas públicas del Estado.







