La urgente necesidad de restablecer el tráfico marítimo ha sido un tema central en meses de conversaciones de paz intermitentes. La interrupción ha alterado profundamente el comercio energético global, aislando prácticamente a algunos de los mayores productores del mundo y obligando a importantes actores del mercado a recurrir a tránsitos “oscuros” (sin sistemas de identificación visibles).
La noticia de un esperado acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de poner fin a un doble bloqueo provocó una caída del 5 por ciento en los futuros del petróleo Brent. Sin embargo, quienes transportan crudo y gas alrededor del mundo siguen preguntándose qué implicará realmente una reapertura que, según el presidente estadounidense Donald Trump, ocurrirá el viernes.








