Colectivos LGBTIQ+ alertan que el anexo de la Patrulla Espiritual en Tijuana, Baja California, vulneró la identidad de una mujer trans; alzar la voz provocó amenazas y protestas de grupos conservadores; esta es la historia del caso Karime.
Por Noah Jarrillo
Caso Karime desata lucha vs terapias de conversión de la Patrulla Espiritual: ‘No nos quiten derechos’
Colectivos LGBTIQ+ alertan que el anexo de la Patrulla Espiritual en Tijuana, Baja California, vulneró la identidad de una mujer trans; alzar la voz provocó amenazas y protestas de grupos conservadores; esta es la historia del caso Karime.

A finales de mayo pasado, miles de personas marcharon en Tijuana, Baja California, a favor del internamiento involuntario de personas con problemas de consumo de sustancias. Bajo consignas como “a favor de la vida y la familia”, esos grupos conservadores arroparon a la “Patrulla Espiritual”, nombre con el que se conoce popularmente y en redes sociales al Centro Cristiano de Rehabilitación Jireh, dedicado a atender adicciones.
La marcha fue una respuesta a las denuncias y movilizaciones de personas de la diversidad sexual que denunciaron presuntos abusos del Centro Cristiano de Rehabilitación Jireh en contra la identidad de género de una mujer trans llamada Karime ‘N’.
El caso se viralizó luego de que el 9 de mayo, la Patrulla Espiritual difundió un video en el que integrantes del grupo interceptaron y se llevaron por la fuerza a Karime, en la colonia Durango, de Tijuana, para trasladarla al anexo.








