El presidente Donald Trump confirmó que asistirá este lunes al tercer juego de las Finales de la NBA en el Madison Square Garden, pero manifestó que no siente mucha simpatía por los aficionados comunes que se quejan de los altos precios de las entradas.
“Pueden verlo por televisión”, declaró Trump a la prensa a bordo del Air Force One, mientras volaba a Wisconsin para un evento con agricultores. Los boletos se cotizan hasta en 8 mil dólares para el primer episodio en la serie de los Knicks como locales.
“Es casi gratis verlo por televisión”, añadió el presidente. “Así es la vida”.
Trump también señaló que, si el equipo de Nueva York no tuviera el éxito de ahora —la última vez que avanzó a las finales fue en 1999—, “los seguidores podrían ir muy fácilmente”.
Como presidente de Estados Unidos, Trump no tiene que comprar entradas para asistir a grandes eventos deportivos. “Creo que los Knicks tienen un equipo increíble por la forma en que jugaron”, afirmó sobre el Juego 1 ante los Spurs de San Antonio, en el que los neoyorquinos vencieron 105-95.
“Empezaron lentos y se fue haciendo cada vez más fuerte”, añadió Trump para luego nombrar a Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns como sus jugadores favoritos de la plantilla.
La confirmación de Trump sobre su asistencia al tercer juego se produce después de que el comisionado de la NBA, Adam Silver, dijo el miércoles que una aparición presidencial en un partido de las finales podría ser un factor de unión en “nuestra sociedad cada vez más dividida”.








