Puebla.- Desde el pasado viernes, alrededor de 300 trabajadores de Danone y Bonafont, del Centro de Distribución (Cedis) de Cuautlancingo, se mantienen en paro, luego de que la empresa se negó a incrementar el reparto de utilidades y de que representantes de la Confederación Mexicana Sindical (CMS) decidieron retirarse del plantón, tras advertirles que la suspensión de actividades es ilegal.
Los empleados, que en algunos casos recibieron solo 400 pesos de utilidades, reprocharon que su representación gremial los haya dejado solos y optaron por continuar con la protesta en demanda de un reparto acorde con las ganancias de la trasnacional láctea.
Ayer, los trabajadores del Cedis detuvieron las operaciones y formaron una comisión que ingresó a una mesa de diálogo con representantes de la empresa y gremiales.
Alrededor de las 12 horas, Benjamín Flores, responsable de Recursos Humanos, salió a la explanada del centro de trabajo acompañado de representantes de la CMS, encabezados por Leobardo Martínez Zamudio, asesor del sindicato, para pedir que se retomaran las labores.
“De los nueve puntos que nos atendieron en el pliego petitorio, ocho de ellos estamos en toda la disposición de trabajar. Lo que hoy les queremos pedir es: vamos a reanudar nuestras operaciones, nuestro trabajo”, expresó el funcionario, mientras intentaba impedir que trabajadores videograbaran su mensaje.
La base trabajadora respondió que mantendría el paro, por lo que Flores se retiró junto con los representantes sindicales. Minutos después, Leobardo Martínez Zamudio regresó únicamente para informar que la comitiva de la CMS abandonaría el centro de distribución y que volvería hasta el lunes, sin asumir un compromiso claro con el movimiento. El asesor remarcó ante la plantilla que el paro es ilegal y marcó distancia de la protesta.
“Al final, lo que mi líder (Roberto Ruiz Ángeles) me manda decirles es: abusados, porque esto es un paro que es ilegal. ¿Por qué es ilegal? Porque nosotros ya tenemos emplazado a la empresa. La ilegalidad corresponde a que es un abandono de trabajo. Entonces, nosotros ya hicimos lo que nos corresponde y nos vamos a retirar”, declaró el representante de la CMS. Con esas palabras, dejó claro que la dirigencia no respaldaría la paralización que la base decidió sostener.
Martínez Zamudio explicó de manera somera que la Confederación Mexicana Sindical impugnó la carátula fiscal de Danone y presentó un emplazamiento a huelga a nivel nacional, aunque evitó ofrecer detalles sobre el expediente.
Señaló que el trámite depende de la auditoría que el Servicio de Administración Tributaria realice a la empresa.
“Al final, es mucho tiempo el que el SAT tarda en auditar a una empresa, porque las va a auditar de todos los años anteriores. Nosotros estamos metiendo 10 años, entonces de esos 10 años a lo mejor vamos a salir beneficiados”, dijo previamente a los trabajadores sin precisar la fecha en que se depositó el emplazamiento ni el motivo exacto del recurso.
Mientras tanto, los trabajadores acordaron mantener el paro al menos hasta mañana, día en que definirán si reanudan o no actividades, según los avances que observen en la ruta legal y en la postura de la empresa.
Paralelamente, comenzaron a recolectar firmas para presentar su inconformidad ante la autoridad laboral, con el objetivo de dejar constancia formal del descontento por el reparto de utilidades y por el desempeño de la representación sindical.
En el Cedis se multiplicaron las quejas por el nulo acompañamiento del sindicato, ya que varias personas aseguraron que nunca antes habían visto a los representantes gremiales recorriendo el centro de trabajo ni escuchando las opiniones de los agremiados. Entre los comentarios se repitió la molestia por la ausencia de asambleas informativas y por la falta de transparencia sobre el manejo de los procedimientos ante la autoridad fiscal y laboral.
Los empleados también expresaron dudas sobre el argumento empresarial de que las utilidades sean bajas. Señalaron que en las pláticas internas la compañía suele presumir que Danone “está en números verdes” y domina 60% del mercado mexicano, por lo que consideran incongruente que el reparto sea tan reducido.








