Nezahualcóyotl, Estado de México.- Fue una noche de “espectacularidad, empatía y catarsis” en Neza, uno de los municipios con mayor identidad urbana y cultural del país, que fue sede de un mega fiestón, alucinante, de paz, libertad y resistencia que armó Panteón Rococó en el Deportivo Ciudad Jardín, donde celebró además de su 30 aniversario la conexión indisoluble, con más de 120 mil asistentes, que “disfrutaron hasta casi enloquecer” con el ritmo del ska, el rock y la fusión de ritmos del octeto capitalino.
Fue una jornada sabatina, donde no se olvidaron los desaparecidos en el país y su búsqueda interminable. Entre el baile, los círculos de paz, el canto, los brincos con el ska permeando el ambiente, se celebró a la música hecha en México y al poder de la cultura como herramienta de unión social y “con los morrillos formando parte del festival “ sobre los hombros de sus padres.
La banda encabezada por Dr. Shenka se presentó en el contexto del Circuito Nacional de los Festivales por La Paz, que organiza la Secretaria de Cultura del Gobierno de México e inmersa en su gira XXX aniversario Generación 95, donde llevó, sin tregua, a una catarsis colectiva a diversas generaciones que convergieron en este gran espacio al aire libre que tuvo acceso gratuito.
Luis Román Ibarra, nombre real de Shenka, y compañía aparecieron entre un gran regocijo colectivo y tomaron el escenario -donde sobresalían la bandera de Palestina y las siglas del EZLN en letras rojas- con Punk-O, Asesinos, La ciudad de la esperanza, Estrella roja, Dime y Triste realidad.
Entre una gran parafernalia lumínica y visual, Dr. Shenka recibió a sus miles de seguidores: “Bienvenidos todo se ve hermoso Nezahualcóyotl, tierra de grandes artistas, de cultura y de luchas. Le mandamos nuestro amor a la raza que vino” de varios puntos del país y de “toda la pandilla que llena todo con sonrisa, energía y alegría”.
Luego se escucharon Cha cha love y El último ska; en esta última se sumaron las miles de voces a la del cantante quien, como siempre, estuvo imparable y con gran energía de un lado a otro del escenario.
Pero con Hostilidades, Acábame de matar, Mil horas, Cumbia del olvido, Cariñito, Bier y Ska, el deportivo era ya un manicomio multitudinario.
“Hay que hacerla de pedo por todo lo que no nos gusta”, expresó Shenka y fue ovacionado por toda su ausencia. Recordó los inicios del grupo, la expansión del ska mexicano y cómo fueron creciendo musicalmente en una urbe saturada de problemáticas . “Todos somos hijos de la crisis”, afirmó.
Los Panteones estuvieron imparables y siguieron poniendo el ambiente más vibrante con Borracho, La dosis perfecta, Viernes de Webeo, 1993 y Quiero bailar contigo.
Pero todavía faltaban canciones que son himnos inolvidables e imprescindibles que todos cantan o bailan: Esta noche, La rubia y el demonio, Fugaz, Toloache pa’ mi negra, Vendedora de caricias, Cuando tengas, La carencia y Arréglame el alma.
Así, en una noche cobijada por la Luna, Panteón Rococó arregló el alma de miles de seres, que olvidaron las carencias, la cotidianidad, la violencia y los problemas socioeconómicos.
El fiestón panteonero se insertó también como parte del Festival Ecos de Oriente Edomex sumándose a la iniciativa cultural enfocada en las juventudes, la recuperación del espacio público y la construcción de comunidad a través de la música.
Este sábado, desde antes de las 15 horas y bajo un ardiente sol fueron llegando los primeros asistentes para asegurar el espacio frente al escenario. El ambiente previo lo Pusieron Los Kamer, Nana Pancha, Fania y la Rebelión Rumbera y Out Of Control Army.
Panteón Rococó, es una de las bandas más representativas del rock y ska nacional, ha construido una carrera sólida durante tres décadas gracias a himnos que han marcado generaciones enteras. Con una mezcla de rebeldía, energía y conciencia social, el grupo se ha consolidado como uno de los grupos mexicanos más importantes dentro y fuera del país.
Está jornada musical, se suma a otros eventos masivos impulsados recientemente en el país, como la presentación de Martin Garrix en Veracruz, consolidando una estrategia cultural que busca descentralizar los grandes espectáculos y convertirlos en experiencias accesibles, incluyentes y gratuitas para el público.








