OTHÓN P. BLANCO, QUINNTANA ROO
Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas en el sur de la Península de Yucatán han provocado severas afectaciones en el sector agrícola de la región. El fenómeno hidrometeorológico es ocasionado por el paso de la onda tropical número 3, la cual se asocia con un constante transporte de humedad proveniente de Centroamérica. Esta condición, al interactuar con un sistema en niveles altos de la atmósfera, ha desencadenado fuertes aguaceros que mantienen en alerta a las autoridades y productores locales.

El impacto meteorológico se ha resentido con especial fuerza en la zona cañera de la Ribera del Río Hondo, donde las condiciones climáticas adversas obligaron a detener por completo las actividades de la zafra. Esta paralización representa un duro golpe para la economía local, ya que la temporada de cosecha y procesamiento del endulzante se encuentra actualmente en su recta final, un periodo crucial para que los productores puedan consolidar las metas anuales de producción de la región.
La acumulación de agua por las lluvias torrenciales ha derivado en la inundación de diversas parcelas de cultivo, comprometiendo temporalmente el acceso a los campos. De acuerdo con los reportes de la zona, esta situación mantiene en riesgo un estimado de 150 mil toneladas de caña que aún quedan por cosechar, las cuales permanecen atrapadas en los terrenos anegados a la espera de que el clima mejore y los niveles de agua comiencen a descender.
Ante este panorama, Benjamín Gutiérrez Reyes, líder de la organización de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), señaló que la contingencia detuvo de manera total los procesos de quema controlada. Por consiguiente, las labores indispensables de corte y levante del producto en el campo también se encuentran suspendidas.








