La exposición prolongada al Sulfuro de Hidrógeno (H2S), un gas generado por la descomposición del sargazo en playas del Caribe mexicano, ya muestra niveles considerados de riesgo para la salud humana, particularmente entre trabajadores encargados de la limpieza costera.

Eso concluye un estudio elaborado por un grupo de científicos, encabezado por la investigadora del Instituto de Limnología y Ciencias del Mar (ILyCM) de la UNAM, Unidad Puerto Morelos, Rosa Rodríguez, con participación de la Universidad de Sao Paulo y el fondo canadiense New Frontiers in Research Fund.
La Maestra en Ciencias explicó que el estudio, elaborado a partir de mediciones efectuadas el año pasado en playas de Puerto Morelos, Playa del Carmen y Mahahual que padecen de acumulación de sargazo, demuestra que la exposición al sulfuro de hidrógeno en altas concentraciones genera afectaciones neurológicas, respiratorias, oculares, dérmicas y cardiovasculares.
Es el caso de 35 sargaceros, a quienes se colocaron sensores portátiles en el pecho y se les aplicó un cuestionario, como parte de la investigación, denominada “Evaluación de la exposición al Sulfuro de Hidrógeno en trabajadores de limpieza costera durante el florecimiento atlántico de sargazo de 2025”, cuyos resultados se han hecho públicos.
¿Cuánto sulfuro de hidrógeno produce el sargazo y cuál es el límite permitido en México?
Por separado y, en entrevista con Periodismo Objetivo, Rosa Rodríguez indicó que las mediciones hechas en campo, registraron picos de hasta 50 partes por millón de sulfuro de hidrógeno, mientras que la normatividad mexicana para ambientes industriales establece un límite máximo de una parte por millón para exposiciones laborales de ocho horas, por lo que los valores detectados rebasaron ampliamente ese parámetro.
El promedio obtenido durante el monitoreo rondó entre 1.8 y 1.9 partes por millón, prácticamente el doble del límite permitido para jornadas laborales continuas.
Aunque algunos de los picos más altos ocurrieron en períodos breves, los trabajadores permanecen expuestos durante jornadas de ocho horas, seis o siete días por semana y durante varios meses consecutivos.
En consecuencia, las y los trabajadores que recogen el sargazo manifestaron:
- vómitos
- ansiedad
- trastornos del sueño
- infecciones cutáneas
- caída localizada de vello en piernas
- pérdida de uñas, en algunos casos
Con mayor precisión, se consigna que un 46.9 por ciento de las y los sargaceros registró comezón y ardor en la piel; un 43.8 por ciento, dolores de cabeza; un 37.5 por ciento, dermatitis y fatiga; un 28.1 por ciento, irritación ocular y náuseas; un 25 por ciento, mareos; un 21.9 por ciento, urticaria y congestión nasal y un 18.8 por ciento, irritación de garganta y dificultad para respirar.
La investigadora explicó que el estudio se enfocó inicialmente en trabajadores que participan en la recolección y manejo del sargazo, particularmente personal de limpieza de playas y empleados expuestos directamente a grandes acumulaciones del alga marina en descomposición.
El problema no se limita al personal que recolecta sargazo
Rosa Rodríguez señaló que el problema no se limita únicamente a trabajadores, ya que las concentraciones de sulfuro de hidrógeno también alcanzan las áreas de camastros, viviendas cercanas y espacios próximos a la costa.
La investigadora relató que durante el trabajo de campo observaron restaurantes vacíos y playas con acumulaciones masivas de sargazo en descomposición, donde el agua adquiría tonalidades oscuras y se generaba olores intensos, “a huevo podrido”.
Uno de los casos analizados fue la zona conocida como El Recodo, en Playa del Carmen, donde desde años anteriores se han documentado acumulaciones severas. Sin embargo, indicó que en otras áreas llegaron a detectarse concentraciones incluso mayores.
Las playas de Mahahual padecen las mismas condiciones, lo que ha repercutido en la baja presencia de turistas y la resistencia de cruceristas a bajar a los clubes de playa, ante los montones de sargazo acumulado, que trabajadores se esmeran en recolectar.
Otro de los puntos monitoreados que mencionó, está cerca de las instalaciones de la Unidad del ILyCM de la UNAM, en Puerto Morelos, donde una barrera antisargazo colocada en un muelle provoca acumulaciones permanentes, dijo.
Ahí, se registraron concentraciones de sulfuro de hidrógeno superiores a las encontradas en El Recodo de Playa del Carmen.
FUENTE PERIODISMO OBJETIVO























