El presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien llegó la noche del martes a Pekín, se reunió este miércoles con su “viejo y buen amigo” como llama a su homólogo chino, Xi Jinping, para refrendar el excelente estado de las relaciones entre Rusia y China.
“Los estrechos nexos entre Moscú y Pekín son especialmente demandados en la actual situación tensa en el ámbito internacional” porque se han convertido en una de los principales factores estabilizadores en el mundo, afirmó el jefe de Estado ruso en un primer encuentro con Xi, tras ser recibido con honores en la Plaza Tiananmen de la capital china.
El líder chino coincidió con su invitado al decir que “la situación internacional está experimentando grandes cambios, el mundo se enfrenta al peligro de volver a la ley de la selva. El carácter avanzado, su apego a la ciencia y el valor realista del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre nuestros países se manifiestan aún con mayor claridad”.
Putin añadió que ese tratado, cuyo 25 aniversario coincide con su visita a China, “es un documento interestatal fundamental que sirve de base para impulsar las relaciones en todas las áreas y conserva plenamente su relevancia”. Los presidentes ruso y chino acordaron extender su vigencia.
Ambos destacaron que ese documento “estableció la base para una amistad duradera y para nuestra coordinación estratégica” (Xi) y “hoy nuestras relaciones han alcanzado un nivel sin precedentes, sirviendo como modelo de asociación verdaderamente integral y de interacción estratégica” (Putin).
El líder chino agregó que “la razón por la cual nuestra relación bilateral ha alcanzado gradualmente este nivel se debe a que las partes hemos sabido profundizar la confianza mutua política y la cooperación estratégica, mostrando persistencia en el esfuerzo por mantener la firmeza a pesar de los numerosos contratiempos, expandir la cooperación en diversos terrenos, así como defender la justicia internacional y construir una comunidad con futuro compartido para la humanidad”.
Los mandatarios también coincidieron en que la situación en el golfo Pérsico es “crítica” y la reanudación del conflicto en Medio Oriente sería “inaceptable”. Enfatizaron: “El cese total de hostilidades es un imperativo”.
Ya antes de aterrizar en la capital de China, Putin difundió a través de los medios de comunicación de ambos países un mensaje de video grabado, en el que destaca “el nivel sin precedentes” alcanzado por la relación entre Moscú y Pekín desde que ambos países proclamaron hace cuatro años su “amistad sin límites” y “cooperación sin áreas prohibidas”.























