CANCÚN, Quintana Roo.— Lo que parecía una madrugada más de trabajo entre desechos terminó convirtiéndose en un acto heroico que hoy conmueve a México. Dos pepenadores salvaron la vida de un recién nacido que había sido abandonado dentro de una bolsa de plástico en un contenedor de basura del fraccionamiento Paraíso Maya, en Cancún.
El hallazgo ocurrió en una zona de residuos ubicada sobre el bulevar Paraíso Maya con Cenote Kin-Há, donde los recolectores revisaban bolsas en busca de materiales reciclables para sobrevivir, cuando escucharon un débil llanto proveniente de entre la basura.
Sin imaginar lo que encontrarían, abrieron una bolsa negra y descubrieron a un bebé recién nacido, aún con el cordón umbilical y con signos vitales.
Lejos de ignorar la situación o entrar en pánico, ambos hombres reaccionaron de inmediato y llamaron al número de emergencias 911, convirtiéndose en los primeros en proteger al menor y evitando una tragedia.




















